Llegué a casa a las 3, y me he levantado
a las 5, dispuesto a afrontar una dura jornada de trabajo. Después
de la cena homenaje a Ricardo, se confirma:
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En el Chino siguen como siempre, aguantando estoicamente
las impertinencias de la Tuna.
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La comida china, también como siempre, parece
que entra bien, pero al día siguiente es "explosiva"
...
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Ricardo, el mismo de siempre, con un poco más
de papada, pero en forma con su repertorio de canciones decadentes.
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No es tan sólo a Chus que se le ve el cartón,
hay pruebas documentales.
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La indumentaria de la Tuna cada vez es más
informal; había tunos con traje, tunos sin traje, tunos con
medio traje, tunos con capa, y Perich con pantalón de tuna,
camisa hawayana y pañuelo de baturro.
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Los dueños de los bares de Balmes-Aribau,
cada día más bordes: no se puede cantar, no se puede
hablar en la puerta, no se puede follar a la camarera ...
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Geo se sacrificará y cantará "Granada"
en el Certamen de Tenerife; es una doble jugada: optamos a la vez
al Mejor Solista y a la Tuna más Simpática.
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Alex es un poco delincuente, pero tiene un gran
corazón; primero roba una jarra de cerveza familiar, y cuando
hay marrón la devuelve.
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En manada es imposible ligar; en el último
bar Jordi y yo entramos a unas tías, y a los 2’ había
8 tunos paposos rodeándolas e increpándolas; por la
calle José David y su amigo Erlen se presentaron a dos guiris
tímidas, que huyeron cuando se vieron avasalladas en plena
calle por dos motos y una bici ...
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Los vecinos son cada vez más intolerantes;
se encaran porqué hables un poquito a las 2 de un lunes;
pero, ¿no sabían que venía Japo?
Pero, en definitiva, la cena estuvo de puta madre, y sobre todo,
poder dar un abrazo de hermano (con sabor venezolano) al Pinchegüey.
Gracias por venir, Ricardo!
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