| Salimos la tarde del viernes con el retraso habitual de unas 2 horas. Esta vez nos dejábamos las panderetas, y tuvimos que regresar a Can Cazalla de Santaco. No hay mal que por bien no venga y, mientras esperamos, aprovechamos para aumentar el mueble-bar de la furgoneta con Whisky Peach Lidl, y pelearnos con todos los vecinos del barrio porqué obstruímos el parking (desaboridos!). De paso, tomamos también la bandera de la Ilustrísima, que luciremos con orgullo por las Galias. Los expedicionarios 6: Alcaparra (bandurria), Preso (charango), Perich, Mate y Zarpas (guitarras), y Cazalla (pandereta parchera y lo que salga). En Pamplona se incorporará Chasquidos. La excusa del viaje: actuación estelar en un Colegio Internacional de los alrededores de París, con motivo de una recepción en el día de la Hispanidad. Como había contactos en Zaragoza y Burdeos, decidimos hacer el gran rodeo. En la furgoneta, lo de siempre: críticas constructivas al conductor, come-mierdas para alimentarse, revistas porno (y portátil con películas pornos!), muchas risas y ... el juego de la "Guillotin" (gran aportación de Tito Preso). Se trataba ir matando nobles para acumular puntos y, de paso, para irnos aclimatando a nuestro destino. La noche del viernes está prevista pasarla en las Fiestas del Pilar de Zaragoza (la TCB es habitual en el evento, y hasta los más feos de la agrupación han llegado a ligar por la capital maña). A la altura de Fraga, decidimos que es la hora de llenar el estómago, pero descubrimos que allí también son Fiestas Mayores (y actúa Carlinhos Braun). Aparcamos en un río con peligro de inundacion, nos acicalamos con los trajes (yo no mucho), y vamos a pavonearnos por la villa. Preso ya está algo tocadillo y empieza a obsequiar con todo su repertorio a un grupo de adolescentes en el mismo aparcamiento, ajeno a todo lo demás. Lo secunda Cazalla que no sabe cortar una conversación demasiado empalagosa con la más horrible. El resto del grupo se cansa de tan lamentable escena, y toma rumbo al centro del pueblo. No consigue llegar, sin embargo, pues los intercepta un grupo de maduritas que los guían a asaltar pubs y restaurantes. Ya reagrupados, actuación generosa en un restaurante popular (con cantos al alcalde de Fraga, en particular), y nos acaban invitando a cenar. En el bar, todo el mundo entusiasmado quiere dar de beber a la Tuna, y sólo conseguimos marchar después de que a Preso sufra una pequeña crisis después de que un callo malayo le diga "que no quiere hablar con él porque es feo". Ya en el meollo de la Fiesta, nos sorprende la marcha de Fraga: un pueblo con 12.000 habitantes que tiene más de 150 peñas. Además, todo el mundo habla un catalán curioso. Las casetas de las peñas son clónicas (con su nevera, su barra de cerveza, y su jamón), y la Tuna las va asaltando una por una para deleite de los lugareños. Con el paso de las horas, acabamos empachados de jamón, y abrumados por tanto bebida gratix. Pero otras peñas reclaman nuestros servicios con la ilusión del primer momento. Poco a poco los miembros de la TCB van cayendo, y el grupo de maduritas (que nos ha ido marcando toda la noche) constata desconsoladamente que no estamos de acuerdo con el reparto que han hecho. Tan sólo Cazalla se atreve a dar un muerdo a la más pasable (la Gran Berta), y así estrenar su casillero. Llegados a este punto, hay una encrucijada. Todo el mundo va muy pedal, pero no apetece demasiado quedarse a dormir en el río. Además, Sponja nos espera en Saraperra. Perich toma la iniciativa, y nos obsequia con otra sesión de sus conducciones temerarias, siguiendo en principio de que cuanto más rápido vaya, más corto será el trayecto. Se comenta que hubo algún conato de cabezadita al volante, pero allí estaba Ramón para gritarle agónico. Le perdono que los gritos fueran en mi oreja, ya que los hizo por la seguridad de todos. Llegamos a las 7 a Zaragoza, y todavía hay gente que vuelve de la farra (como en Barcelona, no?. Localizamos Can Sponja, y nos acoge después de decirnos que se alegra mucho de vernos y "mi techo tu casa, tu techo la mía". Después me dijeron que su acogida fue menos hospitalaria, pero el hecho es que se comportó y pudimos dormir unas horas recogidos. Bueno, Preso no pudo, pues fue imposible sacarlo de la furgoneta debido a su estado de embriaguez. Así la vigilaba. El Sábado, despedida sentimental de Sponja, y carretera y manta hacia Gavacholandia. Recogemos a Pablo en Zízur Mayor, y paramos en un pueblo de Guipúzcoa para aprovisionarnos de Eroski (se rumorea que los precios en Francia son imposibles). Comida de mierda en el McDonalds por consenso general, y pasamos la frontera. En Hendaya dejamos el coche de Pablo, y compramos su billete para la vuelta. Dudamos si lo encontrará, pues la ciudad está tomada por la policía en previsión de altercados pro-etarras, y quizás lo utilicen de barricada. Los coches de policía están extraordinariamente blindados. Conseguimos llegar a Burdeos antes de las 7, como habíamos acordado con nuestro anfitrión. Se trata del Sr.Gagriel, responsable de una asociación española de la ciudad con la que celebraremos la Hispanidad mañana. Acoge la Tuna en ... ¡un Seminario! Trajes puestos, y a investigar el Saturday Night local. Nos dirigimos de entrada al Barrio Español y, tras gorrear varias birras en tascas de tapas, comprobamos que aquello dista de ser el Beberly Hills de Burdeos. En realidad en una mezcla de "el Clot" y el Raval, una zona donde antes iba la chusma emigrante española, y ahora la va sustituyendo la chusma emigrante de otras nacionalidades. Pero ni una fuerte tormenta puede minar la moral del grupo y, después de cenar de circunstancias, nos dirigimos al centro. El trayecto al centro se convierte en una peregrinación (más que nada por lo lejos que está), y acabamos haciendo un breve parche callejero y entrando en un pub dedicado a Tito Preso ("Calle Ocho"). Demasiado lleno, pero buen ambiente, y cada cual se pierde a su bola. A la salida, el grueso de la Tuna es atónito testigo de una escena espeluznante, entre el vodevil y las Crónicas Marcianas. En primer lugar, una rubia que estuvo flizteando con uno de los miembros de la Tuna, sale corriendo, borracha perdida. Al momento, el miembro susodicho (de cuyo nombre no quiero acordarme) se lanza en su persecución. Acto seguido, aparece el supuesto novio de la rubia, que alcanza a la pareja cuando han comenzado a darse el filetón. La Tuna se pone en guardia a la distancia, por si hay que socorrer al compañero, pero la sangre no llega al río: por la visto, el maromo de la rubia (alias "el Cornudo"), consiente la relación, a condición de que él a su vez haga intermedios de filetones con la dama. La situación es totalmente surrealista, y acaba muriendo por sí misma cuando la totalidad del grupo regresa hacia la furgoneta, comentando la jugada. La noche de Burdeos da para más (por el puerto fluvial), pero las fuerzas de la gente no, y los expedicionarios regresan al catre, a disfrutar de la paz espiritual y la castidad de las celdas individuales del Seminario. Se comenta que alguien se llevó la revista porno de las desvirgaciones a su aposento. El domingo fue el día escogido para en encuentro con la colonia española de Burdeos. Después de opíparo desayuno en la Seminario (Zarpas no: "nadie me ha avisado-nadie me ha avisado"), nos acompañan a una iglesia cercana, donde celebran por anticipado el día del Pilar. Cuando acaba la Eucaristía, la TCB hace su aparición estelar, con instrumentos y bandera, y canta "la Virgen del Pilar" en el atrio, ante la imagen de la Virgen. Una monja de blanco nos intenta boicotear la actuación inventándose estrofas, pero la Tuna se impone, y acaba haciendo el chow habitual mientras los feligreses devoran un piscolabis a la salida del Templo. Emocionados compatriotas se desmelenan ante nuestros cantos regionales y encantos personales, y una señora gorda se quiere llevar un tuno a casa como recuerdo y fetiche sexual. Un rato muy agradable y, para reponernos de tantas emociones, nos tienen reservada mesa en un restaurante portugués de categoría. Durante la espectacular comida, se rompe uno de los mitos de la Tuna, en el momento que ni Alcaparra ni Mate pueden dar pasaporte al gigantesco plato de bacalao a la portuguesa han pedido. Quizás fuera por la sobrealimentación de las últimas horas, quizás por abusar del buffet libre de primeros, pero yo me inclino a pensar que se nos encogió el estómago en un puro ataque de risa cuando Perich (la-la) fotografía con flash a un abuelo de 82 años que está leyendo una revista picantona. Después de postre, café, puro y siesta, un parche-parchero en un bautizo de españoles, y el Sr.Gabriel (gran anfitrión!) se presta a hacernos una visita turística por Burdeos. Las bromas de Preso, que lleva 30 horas sin dejar que baje el nivel de alcoholemia en su organismo, incomodan un poco a Alcaparra, pero la visita fue muy instructiva. En el trayecto hacia París, todavía tenemos tiempo de visitar la ciudad de Tours, que nos sorprende por sus construcciones preciosas, y el desequilibrio demográfico a favor de las hembras. Por la autopista, Perich nos ofrece otra de las utilidades de su cámara: hacer fotografías a los autos que nos adelantan para jiñarles y hacerles bajar la velocidad. A la llegada al Formula 1 de las cercanías de París , nos cambiamos, y salimos a buscar el ambiente festivo de la Ciudad de las Luces. Es domingo, llegamos cerca de la una de la noche y ... ¡hace mucho frío! Guía Chasquidos (gran conocedor de la ciudad) pero tan sólo encontramos fiestas privadas en los Campos Elíseos, y grupos en retirado por la zona de la Bastilla. Pese a todo, pasamos un rato agradable con los freakies de turno. Encontramos al alma gemela de Preso: un tío que va dando saltos y lanzándose contra los escaparates y los coches. El lunes es el día acordado para la actuación en el Cole. Primero hay que buscarlo, y comprobamos que el Fórmula 1 que Perich reservó "al lado del colegio" está en realidad a más de 40 Km. Como ir de parche a Santpedor, pero con el proverbial tránsito de París. Menos mal que guía GPS-Zarpas y finalmente llegamos a Saint Gremain en Laye. La parte contratante nos identifica mientras hacemos otra escena en una panadería. Todos vamos de calle, pero Preso lleva la capa pues no contaba con el cambio de tiempo. Presentaciones, chistes, festival-del-humor... con Isabel, y pasamos a visitar el marco de nuestra actuación. Es un Colegio pijísimo, con varias secciones internacionales que se disputan quien celebra los actos más "in". Las contratadoras son unas mamis de buen ver que forman parte de la Asociación de Padres. Total, que se nos va el día entre idas i venidas al F1, y una comida de picnic en un lago cercano a Versalles (donde Preso protagoniza escenas propias del Señor de los Anillos). Por la tarde, sin embargo, nos da tiempo a visitar el Palacio de Versalles: una preciosidad. Después nos plantamos en la Fiesta-Recepción de la Escuela. El éxito es rotundo. Entre canción y canción, conversamos con familias pijas y autoridades, y damos cuenta del 70% de las tapas y los vinos de la fiesta. La gente está muy ilusionada con nuestra presencia, y acabamos el contrato con una juerga improvisada con las madres del AMPA, que quedan prendadas de nuestra tunería (y se les subieron mucho los egos). Nos pagan los 720 € estipulados, y nos regalan una caja de rioja etiquetado para la ocasión. Multitud de asistentes nos piden tarjetas, y nos apuntan que nos llamarán para celebrar eventos varios. La Tuna se plantea dejar la zona de parche de Manresa, y establecerla en París. Después del trabajo, el placer, con gorreadas de cervezas varias en clubs de la zona de Saint Michel, y flizteos con dos danesas que pasan por la calle en bicicleta. El grupo de chatis lo completa una mulatita francesa y, como les hacemos gracia, nos llevan a un after cercano. Pese a que las cervezas van a 5 €, cada vez se cuecen más las danesas, y acaban haciendo provocativas escenas de sexo en la pista. El ambiente se va calentando, pero la desproporción (7 a 3), y el pensar en el mañana, va llevando elementos del grupo a dormir a la furgoneta. Las danesas en cuestión no son Erasmus ni nada por el estilo: trabajan de camareras, y son lo equivalente a los "poyaques" de aquí, sólo que muy muy buenas. Al final, la cosa se dispersa, y las dejamos en el bar después de que Cazalla rentabilizara relativamente la inversión de tiempo (aunque él quisiera más). Las dos noches de París, teniendo en cuenta que eran domingo y lunes, han dado incluso más juego del esperado. Nos da tiempo de dormir unas 3 horas en el F1, mientras que Zarpas y Cazalla llevan a Pablo al tren. Dedicamos la totalidad del martes al regreso (carretea y manta). Sorprendentemente, la vuelta va muy bien. Comemos en un "Quick" en Lion, disfrutamos de los paisajes borgoñeses, Mate y Perich acaban sus libros, ... y nos plantamos en Barcelona antes de las 10. En resumen: 5 días, 2500 Km, 4 escudos para la capa, algunos puntos desigualmente repartidos, y muchos sueños eróticos provocados entre las ricachonas maduras parisienses. La próxima vez que vayamos a un evento así, que sea en avión, y hay que valorar el hecho de quedarse en las casas de las mamás-polvo ociosas e insatisfechas. Otro viaje exitoso de la TCB. Como siempre, hemos sabido estar, hemos colmado las expectativas de nuestros anfitriones, y hemos estrechado lazos con gente realmente muy maja. Pero ante todo, yo destacaría la buena predisposición del grupo: ni una discusión, ni un mal rollo, y siempre dispuestos a pasarlo bien. Esto ha hecho que podamos disfrutar plenamente unos días memorables. ¡Hasta el próximo proyecto! P.D.: El viaje se ha saldado a 0 €, si contamos los 35 € por miembro
que subvenciona el fondo. Parece una cantidad razonable dada la entidad
del proyecto , ¿no?
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